Paso a paso
Escribe una idea por frase
Las frases largas con muchas subordinadas se leen bien y se escuchan mal. Parte el texto en frases cortas y pon lo importante al principio o al final de cada una.
Léelo en voz alta
Es la prueba definitiva. Marca donde tomes aire, tropieces o te falte ritmo, y reescribe esos tramos. Si dudas, lee el texto a otra persona.
Escribe los números y las siglas como se dicen
«15 %» puede ser «quince por ciento»; «TCP/IP» se deletrea. Escribe la forma hablada o añade la pronunciación al lado, para que el locutor no tenga que adivinar.
Evita los trabalenguas y las rimas involuntarias
Palabras seguidas con el mismo sonido o terminaciones repetidas cansan al oído. Cámbialas por sinónimos. Revisa también los nombres de marca encadenados.
Cuida la apertura y el cierre
Los primeros segundos deciden si siguen escuchando; el final es lo que se recuerda. Abre con la idea principal y cierra con una sola llamada a la acción clara.
Indica el tono y deja notas para el locutor
Una línea al principio del guion con el tono deseado y, entre corchetes, indicaciones puntuales como [pausa] o [más cercano]. Sin llenar el texto de instrucciones.
Antes y después
Antes: «Nuestra plataforma, que integra soluciones de gestión que optimizan procesos, permite a las empresas, independientemente de su tamaño, mejorar su eficiencia.» Después: «Gestiona tu empresa desde un solo sitio. Menos tareas repetidas. Más tiempo para lo importante.» Nota: la versión corta se dice de un tirón, sin perder el aire; la larga obliga al locutor a trocear el texto.